Últimamente empiezo a pensar que tengo alguna suerte de poder mental, habilidad mística o mutación genética que me hace predecir el futuro, el problema es que solo me funciona para predecir desgracias y esta vez, tiempo del sentido arácnido de spiderman, se ha disparado al ver el Proyecto de ley que ya fue aprobado en primer debate por nuestra querida Ashame-blea de Diputados.

 


 



La ley contra los circos con animales nunca pasará, eso significaría cerrar ESTE lugar

Si te ha dado pereza leer la ley, y lo entiendo porque COMO SIEMPRE ha sido escrita para que el panameño común no entienda ni pío, esto va de crear una ley que cree una especie de unión entre las empresas privadas y públicas que es llamada APP: Asociaciones Público Privadas. Básicamente es el romanceo que tiene el estado con la empresa MiBus y todo lo que conlleva la construcción y operación de los metrobuses. 

Dicen los wikileaks que si Chello leía y entendía la ley, había que escribirla de nuevo…

Según la ley y esto lo dice muy claro, no se trata de una privatización ya que no es sobre entregar TOTALMENTE bienes del estado, sino de hacer a “mita y mita” los proyectos y servicios que de otra forma el gobierno no podría sostener, con el compromiso de devolverlos en “x” cantidad de tiempo al país.  Básicamente con esta ley, el gobierno reconoce lo incapaces que se están volviendo a medida que pasa el tiempo y se están resguardando para hecharle el muerto a otro que le va a importar un carajo porque al final, se están llenando los bolsillos.

Lo que me preocupa y les preocupa justificadamente a los médicos es que esta ley le da poder ABSOLUTO a la empresa privada de dichos proyectos, no digamos que eso se va a aplicar al Santo Tomás pero supongamos que se cree un hospital a través de una APP. La empresa privada, construye, opera y contrata a los doctores ¿Hacen Huelga? Tranquilos, les descontamos o los botamos porque ya no están bajo reglamentación de funcionario público y dado que hay mucho médico muerto de hambre y/o empleado de call center, no será difícil reemplazarlos.


Ahí donde lo ves, es neurocirujano. Hoy atiende africanos cuyo inglés es tan comprensible como los balbuceos de un bebé…

Otra cosa que alarma es que, en el caso de los servicios son los usuarios, nombre bonito que le ponen a lo que ellos llaman “El pobre panameño congo que siempre vota por nosotros” es el que tiene que pagar el servicio al precio que la empresa privada se saque del bolsillo o el sombrero. La ley no dice tampoco a que porcentaje se van a ir con las empresas, o sea que pueden tener una sociedad como la de Cable and Wireless donde el estado es socio minoritario en plan “Tengo membresía con el Barza”.

Así es que ya saben, pelemos el ojo consto porque la goleada que viene bajando va a ser tan grande que los del Manchester United nos sentiremos aliviados y consolados.